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CCSS Prevé creación de 142 nuevas plazas de médicos residentes este 2025

Close-up of a male doctor in scrubs with crossed arms and stethoscope on white background.

La falta de médicos especialistas y su formación es un tema que se ha discutido en diferentes espacios como la Asamblea Legislativa, donde los diputados han criticado la falta de planificación de la CCSS y Cendeisss). La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) prevé crear 142 nuevas plazas de médicos residentes a partir de agosto de este año con el fin de ir cerrando la brecha actual.  Esta es una de las metas del proyecto de fortalecimiento de la gestión de formación de especialistas en salud y recurso, el cual fue presentado este jueves por el gerente médico de la CCSS, Alexánder Sánchez, a los directivos de la institución. Para cumplir esta meta, los directivos acordaron instruir a la Gerencia Médica presentar al Consejo Financiero y Control Presupuestario una solicitud para la creación de estas plazas.  Estas plazas se sumarán a 102 que ya fueron otorgadas por la Gerencia Médica de la CCSS, sumando así 244. De acuerdo con Sánchez, por año la institución puede formar a 431 médicos.  La falta de médicos especialistas y su formación es un tema que se ha discutido en diferentes espacios como la Asamblea Legislativa, donde los diputados han criticado la falta de planificación de la CCSS y el Centro de Desarrollo Estratégico e Información en Salud y Seguridad Social (Cendeisss), a raíz de la salida de gran cantidad de estos profesionales desde agosto del 2024. Según estadísticas de la CCSS, hasta mediados de febrero, 127 médicos especialistas habían presentado su renuncia a la institución.  Durante la sesión de este jueves, los directivos acordaron también instruir a la Gerencia Administrativa realizar un análisis técnico para la posible creación de perfiles de médicos asistentes especialistas residentes G2.  Esto pretende incentivar que, por ejemplo, médicos especialistas en pediatría decidan formarse en una subespecialidad como neonatología, pues actualmente -y aunque ya tengan una especialidad- al ingresar a un nuevo posgrado estas personas reciben salarios de G1 (médico general). “Es más difícil ofrecer una subespecialidad en las condiciones que tiene la CCSS ahora, pues los especialistas realizan esta en un perfil de G1, o sea bajan su perfil, lo cual tiene implicaciones económicas, además del servicios social obligatorio, cuando ya tienen familias constituida. Son elementos que tenemos que considerar”, señaló Sánchez. 

Avanza plan para contratar médicos especialistas extranjeros en la CCSS tras declarar inopia

Por: Fernanda Romero La Comisión de Asuntos Económicos dictaminó un proyecto de Ley que permitiría contratar médicos especialistas extranjeros en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) tras una declaración de inopia por parte del Ministerio de Salud. La iniciativa establece un examen único para la formación de especialistas, además, busca la regionalización para facilitar médicos especialistas en zonas rurales y cambiar contratos de retribución para colaborar con la retención de estos profesionales en la institución. Publicidad La diputada del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), María Marta Carballo, afirmó que los costarricenses están perdiendo la vida en listas de espera interminables. La diputada frenteamplista, Sofía Guillén, rechazó el proyecto de Ley. En otras informaciones legislativas, la Comisión de Asuntos Jurídicos rechazó un proyecto de Ley del Frente Amplio que tenía como propósito regular el cultivo doméstico del cannabis para fines exclusivamente personales.

Diagnóstico tardío: oncólogo denuncia que ruta del cáncer en Costa Rica es un laberinto sin salida

La ruta que debe transitar una persona que sospecha estar enferma hasta recibir la confirmación puede tardar años, lo cual dificulta su tratamiento a tiempo Adrián Guzmán Ramírez, oncólogo del Hospital Max Peralta en Cartago, ve entre 80 y 100 pacientes de cáncer todas las semanas. Se dio a la tarea de preguntarles qué era lo más difícil de su proceso. Todas las respuestas coincidieron: el largo y confuso camino que debieron transitar para llegar al diagnóstico. “Me decían que una vez en el hospital ya todo estaba definido, pero que lo que atravesaban para llegar al diagnóstico era lo peor. Es un laberinto para muchos”, puntualizó. Les hizo la misma pregunta a sus colegas y la respuesta no cambió. Esa “ruta del cáncer”, desde el momento en que hay una sospecha hasta el diagnóstico, puede tardarse años e impedir el inicio de un tratamiento temprano, el cual tenga menos efectos secundarios y provea mejor calidad de vida. Guzmán recordó el caso de una paciente que observó durante la pandemia en una zona indígena. Por el lugar donde vivía, a la mujer le correspondía un Ebáis itinerante, en donde los profesionales de salud solo llegan cada cierto tiempo. Ella casi no hablaba español, pero pedía que la atendieran porque tenía una lesión en una mama. Su primer obstáculo fue el secretario, pues siempre que iba él le decía que solo atendían covid-19, y que si no tenía síntomas de esa enfermedad, mejor se fuera. Cuando por fin logró sobrepasar esa barrera y obtener la atención del médico general ya tenía metástasis y la enfermedad estaba muy avanzada. “Un tumor pequeño se convirtió, en cuestión de meses, en una enfermedad que la mató unos años después”, rememoró. Su caso no es el único. En una actividad en la Universidad de Costa Rica (UCR), Alexandra Núñez Fletes, presidenta de la Federación ONGs de pacientes, relató la historia de una mujer de zona alejada y rural, a quien llamó Ana. Ana tenía tres años de estar detrás de su diagnóstico en un hospital regional. La devolvieron varias veces. Al tiempo, para agilizar su proceso, dijo que vivía con una tía en San José. Eso le permitió pasarse de hospital. Cuando por fin llegó a consulta con el oncólogo, este la regañó. “Le dijo: ‘¿Cómo vino usted hasta ahora si este cáncer tiene más de dos años?’ Pero ella llevaba mucho tiempo en busca de respuestas. Llegó tarde y tuvo una amputación. No tenemos igualdad en la atención. El diagnóstico temprano es fundamental“, señaló Núñez. Guzmán recalcó que, como oncólogos, ellos son el último eslabón de la cadena: reciben a los pacientes ya con sus exámenes, biopsias y TACs hechos. Pero señaló que todo el camino recorrido dificulta el tratamiento y la recuperación. La ruta del cáncer Cada año, unas 10.000 personas en Costa Rica reciben la noticia de que tienen cáncer. La ruta en el sistema público para recibir un diagnóstico comienza igual para todos. Con la primera sospecha, la persona debe acudir a su Ebáis, y esperar por una cita médica para que la refieran a un especialista en su clínica local. “Esa espera por especialista puede tomar seis meses o más. Por eso, muchos toman de la atención privada, pero no todos pueden pagarla”, destacó. Luego, dependiendo del examen, debe esperar otro tiempo (normalmente días, pero podrían ser semanas) por su resultado y diagnóstico. Si este es positivo se le referirá a un hospital. Núñez describió a esta ruta como una maraña de hojas, de ventanillas de atención, de referencias, de citas… Esta es la ruta en todas las áreas de salud del país. Mientras tanto, el cáncer seguirá avanzando. “Ese intervalo implica vida”, resumió Guzmán. “La gente debe afrontarlo con recursos propios: más o menos el 80% de las detecciones llegan con gastos de bolsillos, de lo contrario no hay ruta rápida”, añadió. Esto aumenta las inequidades, pero también la competencia en el mercado privado. Muchas veces la opción más barata no ofrece la mejor calidad. Otro problema es que la puerta de entrada se da en los Ebáis, muchos de los cuales tienen una capacidad resolutiva a la que definió como “pequeña”. Además, señaló que no todos los funcionarios están debidamente capacitados para referir estos casos. “Como médico en Upala muchas veces no sé cómo referir a un paciente al hospital. No hay una ruta clara de diagnóstico. Tampoco hay una sola especialidad que abarque todo para hacer el diagnóstico”, destacó. Guzmán destacó otro problema de la ruta: la falta de comprensión de algunos profesionales de que un mismo examen puede tener dos fines muy diferentes. Uno de los fines es el tamizaje, los exámenes rutinarios que las personas deben hacerse para descartar un tumor antes de que este dé señales. Ejemplos de esto son las mamografías para las mujeres a partir de los 40 años, o las colonoscopias y gastroscopias después de los 50 o el tacto rectal y antígeno prostático en los hombres. En este caso, hay normas establecidas en políticas públicas. El otro fin son los exámenes que deben hacerse cuanto antes en quienes ya tienen síntomas. Y no pueden regirse por esas reglas porque se transforman en urgentes. “El problema es con la gente que ya necesita una atención rápida: la mujer que ya se tocó una masa en su mama, el fumador que está con mucha tos y se siente enfermo. En este caso, no hay una ruta establecida”, destacó. La lista de espera por una cirugía sigue creciendo en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS). Datos suministrados por la institución señalan que, al 7 de marzo anterior, 190.076 asegurados aguardan por un procedimiento quirúrgico. El tiempo promedio de espera es de 428 días (poco más de año y dos meses). En cuestión de un mes la lista acumuló 1.788 casos nuevos, aunque redujo su plazo de espera en un día. Las listas y plazos son mayores en los hospitales nacionales y especializados, pues son los que desarrollan las de mayor complejidad. Una de cada tres (34%) de las cirugías son en estos centros, en los que se

CCSS Cerró 2024 con Excedente en el Seguro de Salud: No Está Quebrada

La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) concluyó el año 2024 con un resultado financiero positivo en su seguro de salud, desmintiendo así afirmaciones sobre una supuesta quiebra de la institución. Según la Gerencia Financiera de la CCSS, se registró un excedente de ₡917.601 millones al cierre del año. Durante el 2024, los ingresos del seguro de salud ascendieron a ₡3.806.522 millones, mientras que los gastos fueron de ₡2.888.921 millones, explicó el director financiero contable, Andrey Sánchez, junto con el gerente financiero, Gustavo Picado, en una sesión con la Junta Directiva. Aunque el superávit es inferior al del 2023 (₡1.079.346 millones), se atribuye principalmente a un aumento en los gastos. La disminución en los ingresos se debe, en parte, a una reducción en las transferencias estatales. De los ingresos totales del 2024, el 66% provino de las contribuciones a la seguridad social, y del lado de los gastos, un 55% correspondió a gastos de personal. La Gerencia Financiera también advirtió sobre el crecimiento de la deuda del Estado con la institución, la cual alcanzó los ₡3.2 billones en 2024. Ante esta situación, se recomendó un rediseño de las obligaciones estatales y la universalización del primer nivel de atención en salud. En cuanto a los activos de la CCSS, estos aumentaron de ₡7.173.589 millones en 2023 a ₡8.040.414 millones en 2024, mientras que los pasivos se redujeron ligeramente. Además, el patrimonio de la institución creció hasta ₡7.468.236 millones. “El estado financiero muestra posibilidad de mejorar en la prestación de servicios, aunque persisten retos importantes”, concluyó Sánchez.

Presidenta de la CCSS respalda proyecto para contratación de especialistas extranjeros, pese a advertencia de inconstitucionalidad

Mónica Taylor, presidenta ejecutiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), expresó su respaldo al proyecto de ley 24.015, el cual busca facilitar la contratación de médicos especialistas extranjeros para atender el déficit de profesionales en el país. La iniciativa ha generado polémica tras una advertencia de inconstitucionalidad por parte del Departamento de Servicios Técnicos de la Asamblea Legislativa, quienes señalan que el proyecto podría entrar en conflicto con la normativa vigente relacionada con el ejercicio profesional en Costa Rica. A pesar de ello, Taylor sostuvo que la prioridad es garantizar la atención oportuna de los pacientes, y señaló que la contratación de especialistas foráneos se plantea como una medida temporal y necesaria, dada la alta demanda y la falta de recurso humano en diversas especialidades. El proyecto actualmente se encuentra en estudio por parte de los diputados y continúa generando discusión entre sectores gremiales, jurídicos y de salud.

¿Qué tanto dependemos de la CCSS en Costa Rica?: 3 datos muestran su preponderancia pese a las dificultades

La Caja enfrenta problemas, pero es la primera opción de la población para operaciones u otras formas de atención. La gran mayoría dice que no podría pagar una cirugía o un tratamiento de ¢3 millones o más. Desde su creación en la década de 1940, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) ha sido un componente esencial en el sistema de salud pública del país, proporcionando servicios médicos a la mayoría de la población. A pesar de enfrentar diversos desafíos, la CCSS continúa siendo la principal opción para los costarricenses en cuanto a atención médica se refiere.​ Preferencia de la Población por la CCSS Un estudio reciente de la Universidad de Costa Rica revela que el 83,1% de los costarricenses prefieren realizarse cirugías en la CCSS, lo que subraya la confianza y dependencia en los servicios que ofrece la institución. Además, se observa que el 38,2% de las personas con educación primaria obtienen sus medicamentos a través de la CCSS, evidenciando su papel crucial en la provisión de tratamientos médicos. ​Gestión Web UCR Limitaciones Financieras de los Ciudadanos La capacidad económica de la población también refleja la importancia de la CCSS. Según datos publicados por El Financiero, hasta siete de cada diez personas encuestadas indicaron que no podrían costear un tratamiento o una operación cuyo costo supere los ¢3 millones. Además, una cuarta parte de los habitantes ha dejado de atender algún problema de salud por falta de recursos financieros. ​ComexEl Financiero Desafíos Financieros de la CCSS A pesar de su relevancia, la CCSS enfrenta desafíos financieros significativos. El Estado acumula una deuda considerable con la institución; al 28 de febrero de 2023, esta ascendía a ¢3.077.792,4 millones, según la Gerencia Financiera de la CCSS. De este monto, el 82,74% corresponde al Seguro de Enfermedad y Maternidad, y el 17,26% al Seguro de Invalidez, Vejez y Muerte. ​Semanario Universidad+1CCSS+1 Conclusión La CCSS continúa siendo un pilar fundamental en el sistema de salud costarricense, brindando servicios esenciales a la mayoría de la población. Sin embargo, es imperativo abordar los desafíos financieros y operativos que enfrenta para garantizar su sostenibilidad y capacidad de respuesta a las necesidades de salud de los ciudadanos.

Estas son las nuevas especialidades médicas que se impartirán en universidades privadas

Conesup aprobó seis especialidades en tres universidades privadas Las universidades privadas formarán a médicos especialistas en nuevas áreas, como cirugía general, psiquiatría y pediatría. El Consejo Nacional de Enseñanza Superior Universitaria Privada (Conesup) aprobó seis nuevas especialidades en tres universidades. Estas son las especialidades aprobadas y los centros de estudio donde se impartirán: La primera universidad privada en comenzar a formar especialistas fue la Ucimed, que comenzó su programa de formación en Medicina Familiar y Comunitaria en 2019. Este martes se graduó la segunda generación, así como la primera de ginecólogos y obstetras. Para 2023, cinco universidades privadas ya contaban con programas de especialidad inscritos. Para el Conesup, con esto se busca paliar la escasez de médicos especialistas. En abril de 2024, la Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) declaró inopia, es decir, escasez de médicos especialistas en diez especialidades. Una de ellas, Cirugía General, es parte de la nueva oferta de especialidades en universidades privadas. El resto son Anestesiología y Recuperación, Cardiología, Dermatología, Endocrinología, Hematología, Hematología Pediátrica, Infectología, Ortopedia y Traumatología y Radiología e Imágenes Médicas. Por inopia se entiende ausencia de candidatos que reúnan los requisitos legalmente exigidos para cubrir un determinado puesto de trabajo.

¿Cuántas personas esperan por una cita o cirugía en la CCSS? ¿Por cuánto tiempo? Le contamos

Otras 340.000 están a la espera de una cita con un especialista La lista de espera por una cirugía sigue creciendo en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS). Datos suministrados por la institución señalan que, al 7 de marzo anterior, 190.076 asegurados aguardan por un procedimiento quirúrgico. El tiempo promedio de espera es de 428 días (poco más de año y dos meses). En cuestión de un mes la lista acumuló 1.788 casos nuevos, aunque redujo su plazo de espera en un día. Las listas y plazos son mayores en los hospitales nacionales y especializados, pues son los que desarrollan las de mayor complejidad. Una de cada tres (34%) de las cirugías son en estos centros, en los que se espera un promedio de 504 días (año y cuatro meses, aproximadamente). Los hospitales con más cirugías en espera son: Los centros médicos con más tiempo de espera son: Las especialidades con mayor cantidad de cirugías en lista son: Las especialidades con más tiempo de espera para cirugía son: Espera por citas con especialistas Las esperas por citas con algún especialista son todavía mayores. Las listas acumulan 340.558 citas. Esto no necesariamente implica asegurados, pues una sola persona puede estar a la espera de más de una cita. De estas citas, 20.459 (6,01%) son para niños. El tiempo de espera bajó de 469 a 462 días (1,27 años). Estas son las especialidades que más citas acumulan: Estos son las especialidades con los mayores tiempos de espera en promedio: En Pediatría estas son las especialidades con más demanda: Estas son las especialidades con más tiempo de espera en Pediatría: Medicina general: 196 días (seis meses y medio) Oftalmología: 458 días (año y tres meses) Ortopedia: 263 días (ocho meses y tres semanas) Genética clínica: 255 días (ocho meses y medio) Crecimiento y desarrollo del niño: 215 días (siete meses)

Junta Directiva de CCSS opuesta a proyecto para equiparar salarios de especialistas

¿A qué se debe esa posición de la cúpula? Conozca las razones en la siguiente nota. La Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) se opone al proyecto de ley que pretende equiparar los salarios de los médicos especialistas. Se trata del proyecto 24.239, mejor conocido como transitorio 16(vea video adjunto de Telenoticias). Esta propuesta presentada desde 2023 permitiría que los médicos especialistas migren del salario compuesto al global para equiparar las remuneraciones de estos profesionales. Sin embargo, la cúpula de la institución administradora de los servicios públicos acordó objetar el proyecto tras la recomendación que hizo la Dirección Jurídica de la institución. La oposición a la iniciativa contó con ocho votos. Solo la sindicalista Martha Rodríguez se mostró a favor. Las gerencias Médica y Administrativa consideraron la importancia del proyecto, sin embargo, hubo observaciones por parte de la Dirección Actuarial y la Gerencia Financiera. Tras esta objeción al proyecto, la Junta Directiva de la Caja le apostará al aumento progresivo que aprobó semanas atrás, pese a que la medida no cubre a todos los especialistas. El ajuste aprobado por la entidad que vela por la seguridad social es de ¢350.000 para los médicos especialistas que están fuera del salario global, mismo que será efectivo a partir del 1.° de julio. Además, se debe definir la viabilidad de aprobar para el 2026 el aumento correspondiente para los demás especialistas.

Crisis en Hospital de Niños: faltan 31 especialistas en áreas críticas para cirugías

Hospital de niños

Fuga de especialistas a otros centros de salud impide realizar trabajos de forma óptima; también hay faltante de 67 profesionales de enfermería Por Irene Rodríguez La fuga de especialistas golpea al Hospital Nacional de Niños (HNN). Renuncias de, al menos, 31 especialistas en áreas críticas para cirugías provoca que los quirófanos del centro médico permanezcan ociosos durante horas y que 4.850 menores se encuentren en lista de espera para una operación. En este momento, por ejemplo, el centro médico cuenta con solo nueve especialistas en Anestesiología Pediátrica, aunque debería tener 24. Ortopedia, el área que más cirugías requiere, tiene solo a cinco especialistas, cuando debería tener nueve. Y en Cardiología y Cirugía de Tórax, otros servicios clave, hacen falta cuatro. También hay un déficit de dos oftalmólogos. Lo anterior impide hacer un uso pleno de los recursos con que se cuenta para realizar cirugías. Un informe de la Auditoría Interna de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) señaló que los quirófanos de ese hospital permanecieron cerrados 192 días entre 2023 y 2024, lo que pone presión sobre tiempos y listas de espera. Esto representó una subutilización equivalente a ¢16,9 millones. Para Carlos Jiménez Herrera, director del centro médico, aumentar el volumen de cirugías es impensable cuando la cantidad de profesionales es cada vez menor. Dicho hospital, al igual que los demás de la CCSS, enfrenta desde hace meses la renuncia de médicos que salen hacia la medicina privada o que buscan ser recontratados en el Seguro Social, pero con el esquema de salario global que significa un aumento con respecto a su sueldo actual. “El hospital tiene 14 subespecialidades quirúrgicas y hemos tenido fugas en todas. El salario global nos ha golpeado. No tengo cómo ofrecerles para retenerlos”, comentó Jiménez en entrevista con La Nación. Un equipo de cirugía no solo es el cirujano, aclaró el jerarca. También hay ayudantes de cirugía, enfermeros instrumentistas, auxiliares, personal de aseo. Cuanto más compleja es la intervención, más profesionales con perfiles específicos habrá. “Sin esas piezas no se puede hacer. Además, en las cirugías más complejas, también hace falta recuperación en cuidados intensivos. Necesito médicos y enfermeros intensivistas”, puntualizó. Jiménez aclaró que hay otra variable que puede incidir en el rendimiento de las salas quirúrgicas: la complicación de los procedimientos. “Cirugías cardíacas, las de columna, algunas de urología y de neurocirugía requieren de un tiempo mayor. Esto hace que una sola jornada yo pueda operar a un solo paciente. Hay cirugías que duran de ocho a 12 horas”, subrayó. Por otro lado, el director indicó que solo en cuidados intensivos faltan 60 profesionales en enfermería. Cada enfermero debería tener a cargo un paciente en cuidados intensivos, pero en este momento tienen de cinco a seis. Y hay necesidad de siete enfermeros instrumentistas en sala de operaciones. Impacto en consulta externa ¿Qué pasa con las cirugías en el Hospital de Niños? Las renuncias también impactaron las consultas prequirúrgicas, las cuales se asignan 48 horas antes de un procedimiento y que tienen como fin ver el estado de salud del paciente y determinar si este puede ser sometido a una cirugía. Estas citas también permiten a los diferentes profesionales conocer los factores de riesgo, alergias o requerimientos específicos del niño. Otro factor que ejerce presión es la judicialización de la salud, la cual ocurre cuando un paciente presenta un recurso de amparo a la Sala IV para agilizar un procedimiento y logra una resolución favorable que debe ser atendida por el centro médico.ado de ¢342,7 millones.s “Bajar la producción de cirugías diarias afecta la atención preoperatoria de las consultas de los especialistas quirúrgicos. Es imposible llenar ese número de pacientes con la inopia de especialistas”, destacó. Para la Auditoría, los problemas tanto en las cirugías como en las consultas se deben a falta de organización. “El liderazgo ha sido insuficiente en cuanto planificación, control y supervisión. Esto no garantiza la eficiencia en la administración de los recursos públicos”, cita el documento en sus conclusiones. Según el informe, la planificación inadecuada redunda en mayores brechas para los niños de provincias costeras. En espera de la cirugía En el HNN hay siete salas de operación y dos espacios que se crearon como sitios transitorios. Una de estas debe utilizarse solo para emergencias. Esto deja a 14 subespecialidades para distribuirse en el tiempo con lo demás. Pese a esto, la falta de personal hace que los quirófanos pasen algún tiempo ociosos. La renuncia de especialistas pediátricos en otros centros de salud también impacta de manera indirecta al Hospital Nacional de Niños, porque al final de cuentas los pacientes que no son atendidos en esos recintos llegan a sus instalaciones en busca de atención. A lo anterior se le añade el creciente número de emergencias que se están registrando. El 53% de las operaciones realizadas por el HNN son urgencias que requieren resolverse para salvar la vida de las personas. El restante 47% de las intervenciones son electivas, es decir, que son necesarias para mejorar la salud y calidad de vida del paciente, pero no son indispensables para salvar su vida. Estas son, precisamente, las cirugías que conforman la lista de espera. “Siempre, siempre habrá pacientes que, por criterio de riesgo, hay que operarlos urgentemente. Niños que nacen con anomalías cardíacas que deben intervenirse en los primeros cinco días de vida. “Y yo tengo que desplazar a un paciente que estaba en la lista electiva para intervenir a ese otro que, si no lo opero, se va a morir. Niños como ese no necesitan una cirugía, necesitarán dos, tres o cuatro”, manifestó Jiménez. Por ello, hay pacientes muy complejos que no han logrado ser operados, aunque ingresaron en la lista en 2019 o 2020. Otro factor que ejerce presión en la judicialización de la salud, la cual ocurre cuando un paciente presenta un recurso de amparo a la Sala IV para agilizar un procedimiento y logra una resolución favorable que debe ser atendida por el centro médico. La Auditoría realizada por la CCSS recomendó la intervención del Departamento de Cirugía. El grupo interventor comenzó a trabajar en febrero y