Directores de hospitales reportan sobreocupación extrema en Emergencias de la CCSS: pacientes esperan días en sillas o en el suelo

Un informe de auditoría interna y declaraciones de directores hospitalarios confirman que la saturación en los Servicios de Emergencias de varios hospitales de la CCSS ha llegado a niveles críticos. Pacientes con fractura de cadera, apendicitis, síndrome carcinoide, litiasis vesicular o que requieren cateterismo, entre otras condiciones, aguardan días —en algunos casos más de una semana— en sillas, sillones, camillas o incluso en el suelo, con una sábana como colchón, antes de pasar a internamiento o a cirugía.

En el Hospital San Vicente de Paúl (Heredia) hay personas que esperan hasta ocho días para pasar a salón. En el Enrique Baltodano de Liberia, un paciente pasó siete días sentado en una silla de metal a la espera de ser intervenido; otra paciente operada de vesícula se acostó en el piso por falta de camilla. En el Calderón Guardia, adultos mayores han esperado varios días por espacio en Geriatría y se han reportado sobreocupaciones de hasta 200 % en Emergencias y superiores al 100 % en hospitalización. El Hospital México mantiene saturación constante durante 2026, con 60 a 70 personas diarias a la espera de cama.

Cuatro directores confirmaron oficialmente la situación ante la auditoría (documento enviado el 8 de octubre a la Gerencia Médica, la Dirección Red de Servicios de Salud y la Unidad Técnica de Listas de Espera). Una autoridad médica señaló: “Los pacientes se están muriendo… Nos queda como 10 % o 20 % para entrar al extremo: en el momento en el que tenga que dar RCP a un paciente en el piso”. La falta de especialistas (ortopedia, anestesiología, hemodinamia) y las limitaciones de capacidad hospitalaria convierten Emergencias en un embudo. Además, programas extraordinarios de producción quirúrgica están suspendidos o con baja participación porque el Modelo Único de Pago hace que los médicos perciban menos que con la metodología anterior.

La CCSS ha distribuido sillones y coordina traslados a otros centros, pero el rezago y el riesgo clínico persisten. La Defensoría también solicitó cuentas por la situación en Liberia.

Fuente: La Nación (edición impresa, miércoles 28 de octubre de 2026, páginas principales de Nacionales), reportaje de Fernanda Matarrita.

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