Deuda billonaria del Estado agrava crisis institucional, con más de un millón de pacientes en espera y éxodo de especialistas
San José, Costa Rica – La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) cerró el 2025 sumida en una profunda crisis, marcada por la implementación fallida del sistema informático ERP, el incremento alarmante de las listas de espera debido a la escasez de especialistas y una deuda histórica del Estado que supera los ₡4,4 billones.
Estos problemas no solo han desestabilizado la institución, sino que han impactado directamente la atención a pacientes y el trabajo diario de los profesionales de la salud, generando riesgos operativos y demoras crónicas.
Según datos de la Gerencia Médica de la CCSS hasta octubre de 2025, las listas de espera acumulan 200.844 casos pendientes en cirugías, con un promedio de 430 días de demora; 792.981 citas para procedimientos diagnósticos, con 192 días promedio; y 345.580 en consultas externas, donde el tiempo de espera alcanza los 573 días.
Esta situación se ha agravado por la falta de un plan claro para retener a médicos especialistas, muchos de los cuales han abandonado la institución ante problemas de gestión y sobrecarga laboral.
El sistema ERP, lanzado el 2 de junio de 2025 para modernizar la administración, provocó un caos inmediato: atrasos en pagos a proveedores, suspensiones de cirugías y riesgos de desabastecimiento de medicamentos. La Auditoría Interna y la Contraloría General de la República identificaron una «crisis institucional», lo que llevó a medidas legales y mayor presión sobre el personal de salud.
Expertos como el salubrista Mauricio Vargas destacan la ausencia de una política clara: “No ha habido claridad de a dónde va la institución. No hay una política clara, sino que más bien hay un problema de gestión muy serio”.
A esto se suma la deuda del Estado, que creció sin acuerdos de pago, convirtiendo la actual administración en la de peor manejo en dos décadas. Juan Carlos Durán, asesor sindical, criticó: “Nunca en la historia ha aumentado tanto la deuda como en esta administración”.
Esta falta de recursos limita la contratación de especialistas y la adquisición de insumos, exacerbando las listas de espera y afectando la calidad de atención.
Para los doctores y profesionales de la salud, esta crisis implica mayor estrés, interrupciones en la cadena de suministro y desafíos éticos al no poder atender oportunamente a los pacientes. María del Rocío Sáenz, expresidenta de la CCSS, resumió: “Es muy fácil decir que un tema es ‘prioridad’, pero, al final, no se hace nada”.
La institución urge reformas urgentes para 2026, priorizando la retención de talento médico y la reducción de esperas para evitar riesgos a la salud pública





